Estoy en “mis días” ¿y ahora qué hago?

“Si es natural cuando eres dama que pintes rosas en la cama, una vez de vez en mes”. Está bien, lo reconozco, me gusta Ricardo Arjona. Esta canción hace parecer todo tan dulce y sencillo cuando estamos en nuestros días, pero al escucharla pensé también -aparte de todos los malestares y cambios de humor que podemos presentar, unos más intensos que otros- ¿cómo podemos mantenernos en nuestra rutina diaria de ejercicios y alimentación balanceada?

Lo primero, como se los he dicho, estar saludable es un estilo de vida. Por eso, realizar alguna actividad física no debe implicar una tortura u obligación.

No hay que negar que cuando se aproxima nuestro periodo menstrual, por lo general, nuestro humor cambia, nos sentimos hinchadas, más cansadas, menos motivadas, ansiosas, etc.

Sin embargo, hacer alguna actividad física durante el ciclo menstrual permite mejorar la circulación sanguínea en el cuerpo y genera endorfinas, lo que puede ayudarnos a aliviar los dolores menstruales, además de relajarnos y levantarnos el ánimo. También disminuye la retención de líquido, muy importante durante la regla por la sensación de pesadez e hinchazón.

Otro beneficio de realizar deporte durante la menstruación es su efecto relajante: combate la ansiedad, el estrés, y ayuda a controlar los cambios de humor y de ánimo tan característico durante estos días del mes.

Cabe destacar que, lo ideal, dependiendo de cómo sientas tu cuerpo, es hacer ejercicios de baja intensidad. Capaz no levantarás el mismo peso en las máquinas, pero debemos buscar hacer lo que más nos guste durante esos días, ya sea bailar, caminar, aérobicos, spinning… No te preocupes si no duras el tiempo acostumbrado o si no das el 110%, lo importante es que estás ejercitándote.

Con respecto a la ansiedad, aunque el ejercicio físico ayuda bastante a controlarla, también ayuda el hecho de conocernos, por eso fueron los primeros artículos: conocer tu cuerpo para así trabajar y controlar tu mente.

Me voy a poner de ejemplo: yo no soy una persona a la que le guste mucho el dulce, solo me gusta el chocolate. No me desvivo, pero ¿qué pasa? Justo una semana antes de mi periodo siento que me quiero comer hasta una pizza bañada en chocolate (combinación extraña, lo sé), pero sabemos que algo así nos pasa.

Entonces, ¿qué hago yo?, ¿salgo corriendo a sumergirme en chocolate? (mmm no estaría nada mal), Ok, Ok… ¡concentración! Pues ¡no!, es que ya conozco mi cuerpo: cuando se dan las primeras alertas, inmediatamente saco cuenta, veo que está próximo mi periodo y allí empiezo a prender las alarmas, estar atenta, a concentrarme mentalmente, a saber y ser consciente que es algo hormonal, y pasará.

No soy de hierro, pero al ser consciente de mi cuerpo, sé qué le hace bien y qué no. Al consumir un alto porcentaje de calorías vacías, que no aportan nutrientes esenciales de ningún tipo, lo que ocurrirá es una bomba de tiempo porque cuando disminuya ese porcentaje de calorías, vienen los cambios de humor, más ansiedad, entre otros.

Algo que he puesto en práctica y siempre lo aconsejo es que cuando nos dan ciertos antojos, por algún dulce o comida no saludable, debemos primero preguntarnos “¿en verdad quiero ese dulce?”, ¿me provoca?”, “¿existe algo adicional, como algún problema laboral o personal que haga que esté ansiosa?”, “¿tengo hambre y por eso me provoca comer eso?”, etc. La idea es analizarnos y saber que no estamos comiendo por glotonería, o para tapar un “vacío” de algo.

Si estamos conscientes de nuestro cuerpo y cambios, podemos sobrellevar mejor esos días. Con esto no quiero decir que si te provoca un dulce ¡no te lo comas!, sino que entiendas y analices tu cuerpo, para así darle los nutrientes necesarios y no decaer durante todo el ciclo menstrual.

Durante esos días puedes escribir todos tus síntomas, la intensidad y duración, así como los pensamientos para minimizar el estrés y la ansiedad. Descansa por lo menos 7 horas, realiza ejercicios de respiración profunda, hidrátate, come balanceado.

Por último, nadie como tú conoce tu cuerpo. Lo mejor es probar alguna actividad  física que te permita sentirte bien contigo misma, pero lo importante es no quedarse en el sillón cada mes sintiéndonos mal física y mentalmente.

Hasta la próxima. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *