Bajar de peso es un tema de salud

¡Feliz 2018, amigos! Espero que este nuevo año sea de crecimiento, tanto personal como profesional, para todos. Diciembre y enero suelen ser meses ideales para revisar nuestras acciones a lo largo del año, destacar nuestros aciertos, ver cómo podemos acomodar aquello que no hicimos del todo bien y emprender nuevos caminos para ser cada día mejor. Representa un final y un nuevo comienzo.

Estos chequeos pueden ir desde nuestro trabajo, si realmente estamos haciendo lo que nos apasiona, pasando por nuestra pareja o relaciones familiares para mejorar la convivencia con ellos, hasta enfocarnos en nosotros mismos y en nuestro estilo de vida. ¿Te gusta lo que ves en el espejo? Siempre debemos aceptarnos como somos, es verdad, pero no debemos confundir “aceptarnos” con “conformarnos”.

Quizá puedes pensar “tengo el cabello ondulado y se esponja”, no puedes hacer nada con tu tipo de cabello, pero puedes encontrar tratamientos para que luzca mejor. El punto es no enfocarnos en nuestras debilidades, sino destacar las fortalezas. También puedes decir “no tengo las bubis del tamaño que quisiera”, te las puedes operar, eso ya es decisión de cada quien, pero algunas no tienen el dinero o simplemente no están de acuerdo y descubren que, aun así, hay ropa que las hace lucir igual de sexys o aprovechan de destacar otras partes de su cuerpo con la que sí se sienten cómodas, como sus piernas o sus ojos. Otra de las cosas que puedes notar cuando te ves en el espejo es “estoy gordo” o “estoy gorda”, no puedes hacer nada… ¡error! Claro que puedes y ¡tienes! que hacer algo al respecto.

Bajar de peso no es un tema de belleza física, sino de salud. Evidentemente, mientras bajas de peso te sientes mejor contigo mismo o misma porque ves cómo poco a poco cumples tus metas y también te agradará cómo la ropa te queda mejor, pero no es la razón principal.

No importa cuánto marque la báscula. ¿Sientes que caminas 20 minutos y ya estás “ligado” o “molido”? ¿Sientes que no rindes en las actividades como quisieras? ¿Te cuesta respirar? ¡Es hora de ponerte las pilas!

2 mil millones de adultos tienen sobrepeso u obesidad en el mundo (The Global Nutrition Report 2017). En América Latina, en 2014, el padecimiento correspondía a 180 millones 730 mil mujeres adultas y 172 millones 442 mil hombres adultos, mientras que, en el caso específico de Nicaragua, en 2014, se trataba de un aproximado de 1 millón 770 mil mujeres adultas y 1 millón 377 mil hombres adultos (Indicadores básicos. Situación de Salud en las Américas, 2017). Estoy segura que no quieres formar parte de estas estadísticas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso y la obesidad como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. ¿De qué manera? Bueno, puedes padecer enfermedades relacionadas al corazón, a los descontroles con el azúcar (diabetes) o ser más propenso a algunos cánceres, como endometrio, mama, ovarios, próstata, hígado, vesícula biliar, riñones y colon.

Las causas del sobrepeso y la obesidad son dos: mala alimentación y poca actividad física. Por eso, para no formar parte de esas estadísticas, debes hacer dos cosas muy sencillas: alimentarte mejor y ¡mover tu cuerpo!

Además de brindarte herramientas para una alimentación sana y rutinas de ejercicios que puedes realizar en el gimnasio o en la casa, también me enfoco en ti como un ser individual, único y completo. Porque no importa que te diga que debes alimentarte mejor y hacer ejercicios para mantener una buena salud, eso ya lo sabes, pero solo tú puedes tomar la decisión de ocuparte de tu salud y comenzar un estilo de vida saludable.

  • La OMS recomienda una hora diaria de actividad física para jóvenes y 2 horas y media semanales para los adultos. De todas maneras, nuevamente, la decisión está en ti. Poco a poco verás cómo tu cuerpo puede rendir mucho más.
  • Cuando salgas a hacer ejercicios no pienses en que vas a sudar o que tienes sueño. Al contrario, piensa en la energía que tendrás después y que estás contribuyendo con tu salud. Recuerda que, al final, “todo depende del cristal con que mires las cosas”.
  • Organízate y trata de ver qué momento del día es el más adecuado para ti para hacer ejercicios: quizás sea temprano en la mañana, antes de salir a trabajar; al mediodía, tal vez tienes un parque o un gimnasio cerca de tu trabajo; o en la tarde – noche, cuando te hayas desocupado de los quehaceres y te regales ese momento solo para ti.
  • Aprovecha el fin de semana para preparar los platos del resto de la semana. Sé que es tedioso llegar cansado del trabajo y cocinar y, por eso, muchas veces optamos por “comida rápida”. Te sugiero cocinar el sábado o el domingo gran parte de lo que te vayas a comer durante el resto de los días, guardarlo en envases plásticos en la nevera (heladera) y después lo que tienes que hacer es calentar la comida.
  • Elimina las gaseosas, reduce las harinas y los azúcares. Te aseguro que con apenas estos pequeños cambios empezarás a ver resultados.

Te puede interesar Año nuevo, ¿vida nueva?

Las personas pueden mantenerse sanas después de los 70, 80  e incluso ¡90 años de edad! si mantienen una alimentación sana, así como una actividad física regular y adecuada, lo dice la OMS en su Estrategia Mundial sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud, aprobada en mayo de 2004.

Puedes empezar a cambiar tus hábitos en cualquier época del año, la decisión está en ti y yo confío en que ¡puedes hacerlo!

2 respuestas a “Bajar de peso es un tema de salud”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *