¿El mejor plan nutricional? Dieta emocional

En la entrada pasada definimos qué es la alimentación primaria y la importancia de su conocimiento, cómo influyen las emociones y relaciones personales en nuestro plan de alimentación.

Pero antes de ir a ese punto, hay que agregar que las emociones no solo afectan nuestro plan de alimentación, en sí afectan nuestra vida entera, nuestro cuerpo. Lo que se refleja en nuestro cuerpo es expresión de la información que hemos producido en nuestro cerebro. Una enfermedad indica que la persona ha dejado de estar en armonía mental, emocional y física y, por esto, se empieza a generar un síntoma, para que paremos, nos escuchemos y entendamos qué ha provocado esta pérdida de equilibrio.

Por eso, creo firmemente en “el poder sanador de la mente”, ya que, en función de tu estado de ánimo, de los pensamientos que frecuentan tu mente y sobre todo del amor con el que te trates, tu cuerpo reaccionará de una manera u otra. Está demostrado que las emociones negativas afectan el sistema nervioso, respiratorio, cardiovascular, endocrino, gastrointestinal, reproductivo y músculo – esquelético.

Ahora bien, volvamos a la relación de las emociones y la comida, reflexionemos. La mayoría de las veces cuando no nos permitimos expresar nuestras emociones, lo que sentimos, para cubrir estas necesidades, estos vacíos, a menudo los llenamos con la comida. Casi siempre buscamos tapar el problema lo más rápido que se pueda, sin darle su tiempo de análisis y reflexión. La comida no puede llenar un vacío emocional.

Identificar nuestras necesidades interiores, aprender a expresarlas y entrenar la mente para mantener una actitud positiva es fundamental para conseguir resultados exitosos en nuestra vida y, por lo tanto, también en un cambio de dieta.

Por eso, hoy te invito a que tomemos conciencia y llevemos a cabo el plan de la “dieta emocional”, que no es más que detectar qué emoción estamos sintiendo y qué reacción nos provoca, y así responder a la necesidad consecuente en la forma y medida correctas.

En la próxima entrada profundizaremos más del tema, por ahora te voy a dejar un adelanto del ciclo de alimentación consciente:

“¿Por qué como?”: ¿Es hambre de verdad?, ¿estoy nerviosa y estoy calmándome con el alimento?

“¿Cuándo quiero comer?”: ¿Voy a comer a cualquier hora? o ¿a cada hora?

“¿Qué como?”: ¿Estoy nutriéndome con los alimentos?, ¿cómo estoy tratando mi salud?, ¿estoy ofreciendo alimentos de calidad para mi cuerpo?

“¿Cómo como?”: ¿Elegí o preparé con cariño mi comida?, ¿estoy ofreciendo cualquier cosa para mi salud?, ¿voy a comer corriendo o pondré como prioridad mi alimentación?

“¿Cuánto como?”: ¿Cuánto voy a comer?, ¿estoy colocando una cantidad que quedaría poco satisfecho, satisfecho, o extremadamente satisfecho?, ¿necesito comer demasiado?, ¿necesito exagerar para sentir placer en la comida?


En una próxima entrada vamos a analizar cada uno de los pasos de este ciclo, y de cómo tener una alimentación consciente. Si lo deseas, puedes comentar cómo eres en el ciclo de alimentación consciente, y así podemos ir ampliando más este tema, de acuerdo a las dudas.

Hasta la próxima.

Besos,

Yare

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