Equilibrio emocional, mental y físico ¿por qué?

En estos tiempos, a algunos nos aburre leer un libro o escuchar sobre cómo hacer mejor algunas cosas. Queremos todo de la manera más fácil, lo queremos para ¡ya! Allí sí trabajamos el ¡ahora!, pero claro está que de forma incorrecta… “Ya quiero adelgazar”, “ya quiero tener el trabajo de mis sueños”, “ya quiero ser feliz”, etc.

Cuando les hablo del “ahora”, me refiero a que disfrutemos lo que estamos viviendo en ese momento, lo que hemos alcanzado hasta ese instante, en centrarnos y tomar tiempo para nosotros mismos. En los primeros artículos les hablé del miedo de conocernos, de hablarnos. Si sabemos lo que queremos, debemos centrarnos en cómo lo vamos a obtener, sin frustrarnos por el tiempo transcurrido, ni dejar que la ansiedad nos absorba, porque entonces solo seguiremos perdiendo el tiempo y energía.

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Ahora bien, ¿a dónde nos lleva todo esto? Es que, amiga, amigo, cuando escribo la sección de ejercita tu interior no es para aburrirte. Sé que la mayoría busca principalmente las rutinas de entrenamiento y luego, si les gusta, alguna receta, pero los artículos que escribo con mucho cariño son para brindarte las herramientas necesarias, y no sólo para iniciar una vida más saludable, sino para que te mantengas en ella. Una vida saludable se resume en tener un equilibrio tanto en lo emocional, espiritual y físico.

Lograr un estado de bienestar, armonía y equilibrio en estas áreas nos dará la habilidad para funcionar de manera óptima como ser humano, así como tener la energía y vitalidad para ser altamente productivos y exitosos en cualquier área de nuestra vida.

La salud física tiene que ver con nuestro cuerpo, con nuestro caparazón y vehículo que nos ha transportado desde el día que nacimos y lo hará hasta el día de nuestra muerte.  Para asegurarnos de que vamos a llegar lo más lejos posible en la vida y con calidad, tenemos que cuidar a nuestro cuerpo de la mejor manera. 

La salud mental se refiere a la forma en que manejamos nuestra vida diaria y la forma en que nos relacionamos con los demás en distintos ambientes. También tiene que ver con la manera en que equilibramos nuestros deseos, anhelos, habilidades, ideales, sentimientos y valores para enfrentar las múltiples demandas de la vida.

Y la salud emocional es el manejo responsable de los sentimientos, pensamientos y comportamientos; reconociéndolos, dándoles un nombre, aceptándolos, integrándolos y aprovechando la energía vital que generan.  Las personas emocionalmente sanas controlan sus sentimientos de manera asertiva y se sienten bien acerca de sí mismos, tienen buenas relaciones personales y han aprendido maneras para controlar el estrés y los problemas de la vida cotidiana.

Les describo estos tres pilares fundamentales porque durante y luego del #retopegatealfitness llegaron diversos comentarios sobre si en verdad en un mes iban a estar “fitness” y recuerda que esto significa estar saludable. Entonces, amiga, amigo, tú puedes lograr todo lo que te propongas, pero para eso debes ser constante, disciplinado, tener un hábito y saber que todo lleva su tiempo.

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Ahora bien, ¿Qué si en un mes puedes ver resultados? Claro que ¡sí! El lema de la página es que con “con pasión, disciplina y dedicación todo se logra”. Pero, por eso, les hablo del mal hábito que tenemos de que todo lo queremos para ¡YA! Un mes es solo el inicio hacia el camino de una vida más saludable y de calidad.

En la vida, todo lo que se quiera emprender lleva su tiempo. Imagino que has escuchado los famosos “21 días”. Yo lo escuché hace mucho tiempo, busqué su significado y lo puse a prueba, y en realidad funciona, siempre y cuando tú estés decidido a cambiar. Algunas veces, me toca volver a realizar la regla mágica del 21, por si siento que no estoy en el camino correcto, pero te lo voy a explicar con palabras “más bellas” a través de un fragmento del libro “El Monje que vendió su Ferrari”:

«Para que un comportamiento se cristalice en hábito, hay que realizar esa nueva actividad  durante veintiún días seguidos. Los malos hábitos no se pueden borrar pero si pueden ser sustituidos. La única manera de asentar un nuevo hábito es emplear tal energía en ello que el viejo hábito se retire por sí mismo. Este proceso se completa generalmente en 21 días, el tiempo necesario para crear un nuevo camino neuronal». 

Y esto no sólo aplica para hábitos a nivel de alimentación y ejercicios físicos, sino también para el trabajo de nuestra mente. El proceso de meditación nos permite que la ansiedad disminuya en estos tiempos donde todo está a la mano y queremos obtener las cosas en el menor tiempo posible.

No soy partidaria de la palabra sacrificio, pero sí de la palabra trabajo, como leí en un reciente libro “la única parte donde el éxito aparece antes que el trabajo es en el diccionario”.

En resumen, el equilibrio personal no se obtiene de un día para otro, hay que cultivar  la mente y el alma, cultivar un cuerpo sano y fuerte. Tal como reza la frase: «Cuida tu cuerpo, es el único lugar que tienes para vivir».

¡Así que manos a la obra e iniciemos de una vez!

Hasta la próxima.

2 respuestas a “Equilibrio emocional, mental y físico ¿por qué?”

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