La ansiedad ¿qué es y cómo combatirla?

Mucho se lee sobre que “la depresión es un exceso de pasado y la ansiedad un exceso de futuro”. Suena muy bien y uno expresa con entusiasmo “¡es verdad!”… ajá, pero ¿cuándo ponemos en práctica vivir en el presente?

En los primeros artículos, hablamos sobre dos temas fundamentales, conocernos” y “controlar nuestra mente, porque sé que no es tarea fácil y que todo inicio, a través del tiempo, requiere de estos dos factores fundamentales para que podamos seguir enfocados.

Esto no quiere decir que la ansiedad nunca aparecerá, pero si nos damos la tarea de estudiarnos a nosotros mismos podemos tener las herramientas para combatirla y hacer que pase por un lado.

Primeramente, debemos conocer que la ansiedad constituye un aspecto normal del estado emocional de los seres humanos. “Se define como un afecto similar al miedo pero que, a diferencia de este, no obedece a un estímulo amenazante externo”, según www.psicoterapeutas.com. En resumidas palabras, la ansiedad es una emoción.

Son reacciones automáticas, inconscientes e involuntarias, por lo que intentar controlar su aparición es una tarea inútil. Por eso, es importante tener en cuenta: no se trata de controlar las emociones, sino que ellas no te controlen a ti. 

En el sitio web www.psicoterapeutas.com, se establecen dos tipos de ansiedad:

  • Ansiedad sana: La asociada a miedos que nos preservan la vida. Podemos haberlos aprendido por observación o por experiencia propia; pero también nacemos con muchos otros que heredamos a través de la evolución de la especie, como los miedos de ancestrales o miedos de desarrollo (oscuridad, separación, terrores nocturnos, etc.)
  • Ansiedad patológica: La que no es eficaz, la que nos afecta a la vida haciéndonos infelices, como las fobias (fobias sociales, agorafobia), obsesiones, manías. Puede tratarse de una ansiedad ligada a una situación o un estímulo concreto o puede ser generalizada.

Asimismo, ofrecen métodos generales para trabajar las emociones y, en concreto, la ansiedad, como lo son:

  • Relajación
  • Meditación
  • Respiración

Muchas personas no son capaces de relajarse o no encuentran que la relajación les ayude a disminuir sus sentimientos de ansiedad. La causa la podemos encontrar en que no es lo mismo realizar un ejercicio para no sentir ansiedad que hacer un ejercicio para situarnos en la realidad o presente.

Si buscamos no sentir ansiedad, vamos a estar estresados, mientras que si buscamos estar en el presente, vamos a estar calmados. Tampoco está en decir “voy a tratar de situarme en el presente para no sentir ansiedad” porque igual nos estamos colocando en una posición de resistencia.

Por eso, es tan importante la conciencia del presente, es un elemento fundamental de nuestra salud mental. ¿Por qué vivir en el presente? Para situarnos donde existimos, para no perdernos de nada de lo que vida nos está mostrando, para que toda nuestra energía la utilicemos en nuestro bien.

Lo habitual, cuando tenemos ansiedad, estamos pensando constantemente en qué nos pasará, en qué ocurrirá si hago esto, en el lugar al que debo ir en unas horas, en los miedos… siempre nos centramos en el futuro. Parece lógico como método de prevención y organización, el problema es cuando pasa a la posición de ser exagerado.

Y no es que vas a dejar de tener metas y objetivos porque en realidad eso es lo que nos motiva al despertar cada mañana y son esenciales en toda vida de éxito, solo te sugiero que vivas en el presente y disfrutes el día a día. Les comparto estas líneas de unos de mis libros favoritos, El Monje que vendió su Ferrary: “…lo que digo es que no dejes de lado la felicidad por la realización. No dejes para más tarde las cosas que son importantes para tu bienestar y tu satisfacción personal. Haz de vivir plenamente el día de hoy, no esperes a ganar la lotería o a jubilarte, la vida no hay que postergarla”.

Por el momento, reflexiona y hazte estas preguntas: ¿Vives en el presente?, ¿Piensas más en el futuro que en tu momento actual?, ¿Dejas de disfrutar lo que estás haciendo en este preciso momento por pensar en algo que debes hacer o que crees que te ocurrirá? 

Si tu respuesta es afirmativa, vamos a ir trabajando en ello, a lo largo de los artículos. Por ahora, te invito a que sigas los pasos mencionados arriba, principalmente el arte de respirar… ese es tu pequeño gran principio. Creo en ti, juntos conquistaremos la cima y la ansiedad dejará de hacerte daño para dar paso al guerrero que llevas dentro.

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Fuente de la imagen: http://www.sea-band-espanol.com/

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