Tu alimentación primaria

“Cuando tenemos el corazón y la mente alineados, el estrés que se genera es menor porque tenemos la capacidad de gestionar mejor nuestras emociones y eso es calidad de vida”. (Rut Nieves, Cree en ti).

Este tema me fascina y de eso se trata Pégate al Fitness, de ver al individuo como un todo integrado, no solo a nivel físico, sino también emocional y espiritual. Por eso, la relación tan estrecha que existe entre la “dieta” y las emociones, un tema muy extenso, pero que “hablaremos” por un buen rato: “Corazón y mente alineados” (ya sabes que puedes dejar tus comentarios o preguntas).

Desde hace unos cuántos años atrás y más en los últimos 3 años, que he estado en subes y bajas de emociones, tengo más certeza de la siguiente interrogante: ¿De qué nos vale tener un cuerpo de 10 si no somos felices? Y es que es simple, si tu “yo interno” no está cuidado, difícilmente podrás cuidar tu “yo externo”. Así, que si queremos cambiar nuestro cuerpo, empecemos por la cabeza, y esto aplica para todo. 

Pero comencemos primero por reconocer qué es un pensamiento, una emoción y un sentimiento, ya verás el porqué de saberlo.

Un pensamiento: es un impulso eléctrico que se genera de forma automática en respuesta a un estímulo externo o interno.

Una emoción es la respuesta a un pensamiento, cada pensamiento provoca en nosotros una emoción, un impulso.

Mientras que un sentimiento se genera cuando asociamos una emoción a un pensamiento.

¿Ahora, ves la importancia de cuidar nuestros pensamientos? Como pensamos, sentimos, y como nos sentimos, actuamos.

Hoy día, cuando hablamos de nutrientes pensamos de inmediato en comida, pero te cuento que los alimentos son una mínima parte de lo que realmente nos llena.

NUTRIENTES = TODO AQUELLO QUE NOS NUTRE

¿Entonces cuáles son nuestros principales nutrientes? Te dejo las siguientes pistas:

  • La importancia de cada uno de ellos es distinta en cada persona.
  • Ante la carencia de alguno surge la posibilidad de enfermar.
  • Pero si es Ley, que cuando carecemos de algunos de ellos compensamos con cualquier otra cosa para ocupar ese vacío.

¿Ya lo dedujiste?

Ahí está nuestra alimentación primaria porque son pilares necesarios e indispensables para la vida cotidiana, y son los siguientes:

EL AMOR

NUESTRAS RELACIONES INTERPERSONALES

SEXUALIDAD

SALUD MENTAL

DESCANSO

ESPIRITUALIDAD                                               

OCIO

TRABAJO

¿Has notado que cuando nos sentimos mal y no estamos en armonía, sentimos ansiedad, y comemos más de la cuenta o alimentos que no son del todo saludable, así como también si algo nos afecta, podemos enfermar sin razón aparente?

Cada uno de estos alimentos primarios influye directamente en nuestra salud física y emocional. Hoy, te voy a dejar una lista (resumida) de lo que a mí me ha ayudado para llevar una alimentación primaria saludable:

  • Como vibres vas a recibir: Si vibras en alto, te encontrarás con situaciones / personas que vibrarán igual. Por eso, aléjate de todo aquello que te apague y te reste energía, como personas mal intencionadas, que hablan de otros, malas influencias, que te critican destructivamente, que piensan solo en lo negativo. Y esto incluye familia, pareja, amigos, compañeros de trabajo o estudio.
  • Rodéate de personas que saquen lo mejor de ti, que te hagan reír a carcajadas, que busquen soluciones, que crean y tengan confianza en ti.
  • Haz ejercicios: Sé que es trillado, pero es que hasta que no lo haces no le encontrarás el significado y la importancia, no solo te permite estar saludable a nivel físico, sino también a nivel psicológico, mejora el humor, la autoestima, genera sensación de felicidad y euforia, ayuda contra el estrés y la depresión, entre otros. Ahora bien, te recomiendo que inicies siempre por la actividad que más te guste y en el horario que tú puedas. La actividad se adapta a ti, no al revés.
  • Busca tu desarrollo profesional: Cuando aprendes cosas nuevas o consigues el trabajo que quieres, logras tener un equilibrio emocional porque sientes que estás donde debes estar. Ahora bien, no todos podemos cambiar de trabajo o compañeros de trabajo como por arte de magia, pero lo que sí podemos es cambiar nuestra ACTITUD, de cómo ves tu trabajo y de cómo lo estás haciendo. Mira que te lo dice alguien que lo hizo por un buen tiempo (años), hasta que dije que un cambio de actitud ya no era suficiente, y fui tras lo que me gusta y apasiona, aún no canto victoria, pero sé que voy por el camino correcto, me siento más en equilibrio y eso se refleja en mis ojos, mis relaciones familiares, mi relación con la comida.
  • Reflexión interna y personal: Este es otro aspecto al que no le damos mucha importancia porque creemos que es poner nuestra mente en blanco y que vamos a levitar, y como no lo conseguimos, lo dejamos. Nada más alejado de la realidad. Esto puede iniciar simplemente con una conversación contigo mismo: ¿Cuándo fue la última vez que te pusiste a pensar en todas las cosas buenas de tu vida y estar agradecido por ello? Reflexiona sobre quién eres y quién quieres ser, pero sin juzgarte o presionarte. Esto es solo para conocernos e invitarnos a ser mejores. También con un momento a solas (unos 10 minutos) sin ningún ruido exterior, y concentrándote solo en tu respiración, notarás el cambio rápidamente. Luego me cuentas.

Tomando en cuenta esto, podemos analizar ¿qué estamos buscando en la comida que la vida no nos está dando? ¿Cómo está tu alimentación primaria el día de hoy?

Nos vemos en la próxima,

Besos.

Yare.

Te puede interesar Equilibrio emocional, mental y físico ¿por qué?

Te puede interesar ¡Conócete!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *